Bibliografia

GARRALDA, F. (1915). “¿Zer da?” (I). Euskal-Esnalea. 5'g. urtea. Apirila 15. 103'g. zk., 92-93 or.

GARRALDA, F. (1915). “¿Zer da?” (II). Euskal-Esnalea. 5'g. urtea. Apirila 30;Maiatza 15. 104-105'g. zk., 111 or.

GARRALDA, F. (1915). “Izkirimiriak (Ardua ta ura, ¡Usía!)”. Euskal-Esnalea. 5'g. urtea. Apirila 30;Maiatza 15. 104-105'g. zk., 112 or.

GARRALDA, F. (1917). “Satorrak. Euskal-Esnalea. 7'g. urtea. Apirila 30. 152'g. zk., 88 or.

GARRALDA, F. (1917). “Su-ondoko pipitakien gosakiara”. Euskal-Esnalea. 7'g. urtea. Maiatza 15. 153'g. zk., 107-108 or.

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GARRALDA, F. (1917). “Kontu bat. Euskal-Esnalea. 7'g. urtea. Urria 15-30. 163-164'g. zk., 218 or.

GARRALDA, F. (1918). “Eizari bat borda batian”. Euskal-Esnalea. 8'g. urtea. Ekaina. 174'g. zk., 121-122 or.

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GARRALDA, F. (1920). “Izkirimiriak. Euskal-Esnalea. 10'g. urtea. Iraila. 201'g. zk., 164 or.

GARRALDA, F. (1921). “Kuba'rik Muskilda'ra. Euskal-Esnalea. 11'g. urtea. Maiatza. 209'g. zk., 106-108 or.

GARRALDA, F. (1923). “Kallesa zer dan”. Euskal-Esnalea. 13. urtea. Maiatza. 233. zk., 81-85 or.

GARRALDA, F. (1925). “Abelgorriak”. Euskal-Esnalea. 15'g. urtea. Otsaila. 254'g. zk., 21-25 or.

GARRALDA, F. (1927). Ni len. Euskalerriaren Alde. Revista de Cultura Vasca. 17'g. urtea. Abuztua. 284'g. zk., 292-296 or. 

“¡Ni len!”

Como en muchos pueblos de montaña, existía en una importante villa del pintoresco valle de Salazar la antiquísima costumbre de trillar la escasa cosecha de cereales en las plazas y calles de relativa anchura, por no permitir el terreno de los alrededores del casco de la población el que hubiera suficiente número de eras, á juicio de los labradores.
Leandro Argonz, un hijo de este pueblo, después de haber pasado los mejores de su vida trabajando en la isla de Cuba, con sólo el afán de hacer capital para poder descansar durante la vejez y dejar luego sus restos entre los de sus antepasados, regresó á su pueblo natal é instaló su casita en una plaza llamada Xabalkoa. En esta plaza trillaban algunos vecinos con mucha comodidad, pero no sin la protesta de doña Serafina, que con mucha pena veía empolvadas, durante la época de trilla, las relucientes tarimas de sus habitaciones, sus hermosas y valiosas joyas, las caprichosas prendas de vestir, entre las cuales figuraban ricos mantones de Manila, y el soberbio abrigo de pieles que desde Cuba había traído don Leandro, acordándose del clima crudo de su tierra; protesta que diariamente echaba en cara á su esposo con sólo la intención de zaherir el más grande cariño que su corazón albergaba, cual era el amor á su querido pueblo.
En elecciones municipales algún tanto reñidas, don Leandro, conocido por «el americano», fué elegido concejal, aunque no con el beneplácito de todos los ganaderos (ganaderos son los dueños ó «amos» de las principales casas), entre los cuales alternaba hacía muchos años la vara. Después, entre los concejales, fué elevado á la presidencia del Ayuntamiento.
Una vez que del cargo hubo tomado posesión este hombre de talento, recio de carácter y vasco neto, en la primera sesión que ocupó el sillón presidencial expuso la necesidad da prohibir la costumbre de trillar en las plazas de la localidad, costumbre que, á su juicio, significaba un estado de retraso é incultura.
Los concejales pertenecientes á la clase labradora discutieron la idea; mas las razones aducidas por el señor alcalde fueron tales, que por unanimidad se elevó á acuerdo.
En cuanto éste se hizo público vinieron los comentarios á granel, algunos por cierto muy duros. La noticia trascendió al río entre las lavanderas, y llegó también á oídos de Joxepa Ignacia, dueña de una de las más importantes casas labradoras; para Joxepa Ignacia, el acuerdo fué un atentado contra la clase labradora, á la que con mucho orgullo pertenecía, y creyó, además, que el tiro iba contra su casa, y lo calificó de modorrokeria.
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Transcurrió algún tiempo, y llegó el caluroso mes de Agosto con sus doradas mieses. Anocheció un día de esos abrasadores en que la familia de Joxepa Ignacia, satisfecha de la labor de siega que aquel día había hecho, reunióse á cenar después de haber rezado el Ángelus al toque de la oración.
Terminada la cena, empieza Joxepa Ignacia á dar órdenes para el día siguiente.
Y dice:
—Ya sabéis que el americano ha prohibido trillar en la Xabalkoa, y nos conviene trillar lo segado hoy pasado mañana. Si vuestro padre hubiera vivido, no se hubiera llegado á esto. Pero, en fin, tú Trinidad, acuéstate después de arreglar las vacas, porque te has de levantar á las tres de la mañana, y fíjate bien qué debes hacer para coger era para el día siguiente. Vete á las eras de Zatoya y colócate dentro de la era de la Bizkarra. Allí observarás algunos bultos que de noche no se conocen, pero es gente que va á coger era. De tres y media á cuatro tocará el alba el sacristán; estás con el oído bien alerta, y en cuanto suene la primera campanada, grita con todas las fuerzas de tus pulmones: «¡Ni len!» Ten en cuenta que habrá varios que querrán esa era, porque es la mejor; mira que por las tardes pega muy bien el cierzo, y no te olvides que para el primero que grite «Ni len» = (¡yo el primero!) á la primera campanada del alba, para aquél es la era.
Muy atento Trinidad, dió las buenas noches, llenó de hierba el pesebre á las vacas, abrevó él macho y se acostó. Apenas le pareció haberse dormido, oyó un grito de su madre:
—¡Trinidad!..... Mogiadi fite (Anda listo).
Se levantó, y en un santiamén se presentó en la era, en la que, como decía su madre, había algunos bultos. Le pareció ver entre ellos á Xoliman, hombre pendenciero en actos como éste, porque siempre le parecía que el primero en gritar era él.
Trinidad no le temía; á quien le temía era á su madre, si por mala suerte quedaba sin era. Encomendóse muy de veras á la Virgen de Muskilda, y en cuanto oyó la primera campanada gritó: «¡Ni len!», en medio de un gran griterío. Se agachó en el centro de la era, y colocó la piedra indicadora de que la era es suya para al día siguiente. Xoliman no pudo menos de exclamar: «¡Madarikatua! (¡Maldito!)».
Joxepa Ignacia celebra el triunfo de su hijo, máxime cuando del relato se entera de que allí estaba Xoliman, mientras le sirve el desayuno y ordena la labor del día diciéndole que, con los demás, acuda á la hora de merendar al campo de Otsandaberroa, con objeto de acarrear los fajos á la era, adonde ella acudiría con la merienda.
De cuatro á cinco de la tarde sale de su casa Joxepa Ignacia, llevando con mucha airosidad la cesta en la cabeza y un rastrillo en una mano, con toda la representación de una etxekoandrea salacenca en traje de faena, en mangas de camisa, los brazos remangados, justillos con orazios, pañuelo á lo burupe, y trenzas.
Una vez en el campo, comparte con los suyos el bien condimentado ajoarriero á la sombra de un fresno y á la vista de la Basílica de Muskilda, á cuyo sostenimiento contribuye con una cordera todos los años, lo que prueba su devoción; y mientras cargan y acarrean los fajos á la era, ella no tiene momento ocioso, dedicada como está á recoger las burukas.
Oscureció y retiráronse á su casa, en donde ya les esperaba Juana Engracia con la cena preparada; cenaron, rezaron el santa rosario, y tranquilamente se acostaron, no sin pedir á la Virgen buen tiempo para el día siguiente.
Amaneció el día con un cielo azulado; se veía al sol bajar por las laderas en carrera veloz. Aparejaron las vacas y empezó la animación de las eras entre el ruido de los trillos, el mugido de las vacas y los gritos de «¡Aira!»..... Cae el sol de plano; ya no son necesarios los akullus, por ser suficientes las picazones de las moscas, que, clavando su aguijón, obligan á desmandarse las vacas.
Llega el momento de descansar estos sufridos animales, por ser de necesidad dar una tornadura á la parva, y horca en mano se acercan á ella un muchacho y una muchacha que con muy buenos modales dicen: «Egun on», y se disponen á ayudar á volver la mies. A Joxepa Ignacia le agrada la presentación y generosidad de estos muchachos, hijos de una buena casa y que tienen parva en la era próxima. Y entabla con ellos un interrogatorio, al que contestan con cierta cautela..... Joxepa Ignacia va á enterarse del estado de la casa, aunque no le es del todo desconocido, pues bien sabe que en toda casa fuerte de Salazar hay buenos bordales, manada de vacas y rebaño de ovejas (y en ésta los había). Hizo un estudio de los mozos, que le gustaron, y para sus adentros exclamó: ¡No estaría mal un truku!.
Cada día que pasaba acariciaba más la idea, y una vez dada cuenta á sus hijos, no descansó hasta «pasar recado».
Amaneció la mañana del día de San Fermín del siguiente año, día en que con toda solemnidad se celebraba la fiesta del Patrón de Navarra. Presurosos bajaban los pastores de etsaldi de los puertos y bordas. Las mozas preparaban para ese día sus hermosos justillos, gargantillas y aderezos. Los vencejos agradecían la rica frescura de la mañana con sus continuos chirridos alrededor del campanario. El solemne volteo de campanas de las diez anuncia la misa mayor, á la que acude el vecindario en masa, y en este acto se leen las amonestaciones de Trinidad y Juana Engracia, hijos de Joxepa Ignacia.
El público recibe muy bien estas bodas y se dispone á desfilar por la tarde por la casa de los novios, en donde á todos se recibió con esa hospitalidad propia de Salazar, y amablemente se obsequió con pan, queso de casa y vino de la ribera.
A los dos días, según era costumbre, se celebró la boda, con gran concurrencia de invitados, entre parientes, amistades, vecinos de barrio y mentalde.
Se celebró la tradicional corrida de roscas en la plaza pública, y de allí se trasladó la comitiva á casa de Joxepa Ignacia á comer. De pie el cura párroco en la cabecera de la mesa, ordenó la colocación de los comensales en la siguiente forma:
—Las novias, á mi derecha; los novios, á mi izquierda, y los padrinos, á continuación á derecha é izquierda.
Y se sentó.
Se presentó Joxepa Ignacia ataviada con sus mejores galas de salacenca, y cariñosamente ordenó la colocación de los comensales, poniendo en sitio preferente á don Leandro, con gran sorpresa de parientes y amigos íntimos de la casa.
Á ningún convidado se lo ocurrió pensar que tal preferencia obedecía solamente á que don Leandro era el autor de la prohibición de trillar en las plazas y la causa de que se estableciera el Ni len.
 
FEDERICO GARRALDA.

Ochagavia.

Abelgoŕiak

Idia eta nekazaritzian anditasuna. Bere irabaskina. Aren lakara. Nondik baŕiatu zen. Edesti. Azkarandarien berex egina.
Abria da nekazaritzian ondopea. Dombasleko itz zaŕa, «abria dela gaitz biaŕ bat», ezta egia, izanez denbrara galtzra egoztia kau nayez desegin.
Abria mirigin biaŕ da bizpuŕ aldetarik nola dra, xaki emanzale aldetarik, indaŕ lanen dako, eta ongaŕi egin zale aldetik. Xaki eman zale gisa, ura bage eztaike igare. Eŕi yaguenek, eta yago otz tokietan, barazki xakien gañetik biaŕ da aragi, koŕputzeko indaŕan eta buruko lanaren dako. Aragi xaten den eŕian dra azkaŕago, eztra kain beŕze akaitzen, izanez lakara andiago ezik barazki xaki xaten dien eŕiek. Egi andia da eŕakuna: «Xatekua nola, gizona kala». Kala aŕen zabaltzia eta laguntzia abria, da kain berze nola eŕian ontaŕzuna anditzia, atze bage Müĺeren egikuna: «gazta egiten den lekuan, aitasun ats egitenda».
Badakigu zomat altzindu den lankaya azken uŕtetan, oŕdia kalarik ere, abrien lana beti biaŕ da. Idia, biaŕtu da lemiziko denbretarik, izanez luŕeko lanetako abre obenenetarik. Egipto’ko eta India’ko zomait alde batzuretan, buztaŕiala ermateko idi bat, faten zren nausi eta mutilak burua ageŕtrik otoi eŕanez, eŕanez oŕduko legek gauza andiak noŕ baitek iltzen bazuen zomait abelgoŕi. Eta kemen eseri biaŕ dugu zeŕbait aŕtrik, Buffonen idazkai anditik, ezpaitake yago eŕan abelgoŕien alde.
Idirik bage...luŕa egonen zen ezi gabe, deus elki bage gizonak aloŕetarik eta baratzetarik. Idian gañan erortzendra aŕen lan guziak. Len, nekazaria asi zenian, agitu zen orai agitzen dena. Zomait yago luŕetan lan egiten den, ontaŕzunak andiago dra, eta kala nola len abratsenak zren abredunak, ez izaundrik ere uŕea eta zidaŕa, orai ere eŕan daukigu luŕak ezpalu eman deuse, etzuela balio izanen uŕiak eta zidaŕak.
Abriak, ongaŕi emanez zomat ontaŕzun eztu ematen gizonari, eta nola ontaŕzun kori belaŕtan eta berze xatekotan, faten da beŕiz abelgoŕiari bizian ematra, izanez andi itz kau: «Abrerik gabe ezta nekazaririk». (1)
Eŕan dugu denbra uŕunetarik idia izan dela lagun andia gizonaren luŕeko lanetan. Arioek saŕtu zien idia lanian lemizikorik, erakutsiz txinoeŕ eta europetaŕeŕ. Semitek ere eblizien denbra berian.
Erodoto´k eŕaten du, Arabia’n bazegola idi anitz zamaria izaun meño len, eŕanez Estrabon’ek, Arabia’ko idia zela anitz luze.
Ejipzioen asi zenian gizabidea, bazien idi etxetiaŕ, idukiz bi azkarandaŕ, adaŕdun bat, eta beŕzia adaŕmotx.
Jaungoikotu zien zezena, deituz Apis sacro Menfisena era Heliopolisena, kozkoŕ eta azi anitz ikuŕdia. Herodoto’k eŕan du Apis izautzen zela beŕzien aŕtetik, iruŕ gauzaren gatik. Baitzuen auŕ aldeko beltz bat borondean, bizkaŕian txori andi bat, eta mi pean mumu baten gisa, laŕua pixka bat beltzatrik.
Apis iltzen zenian, ejipziotaŕer eroŕtzen zayen lan andi bat beŕze bat bilatzeko, eta bilatu ondorian lemiziko lan egiten ziena zen, beŕogei egun iduki xaten Nilo-ibaŕean, eta gero Menfis’en altzinian eseŕ.
Eszitaŕek eta peŕsetaŕek, goratzen zien idia bere Jaungoikoer.
Len, ikusten den gisa, idia izan zen abre sandu bat, eta orañik zomait eŕietan, eztie beirik iltzen, zikinduz betaŕtea indioek abelgoŕi ongaŕirekin, ustez kala arimara gaŕbitzen diela, belduŕ anitz izanez bei aragi xatia, ustez bekatu eginen diela; idukiz abelgoŕia lanen dako bakaŕik.
Eŕdiko denbran dakigu, guti maite ziela abelgoŕia, xakinez apezek bakaŕik azten ziela, izanez kala apez etsiak, abrats anitz.
Idia xiten da bizpur itxura basataŕetik, eginez bi berexizio: Azkarandar bizkaŕ makuŕ leku beroko, deitrik India’n zebú, izanez bere izena bos indikus, eta azkarandar bizkaŕ xuxen, deitrik bos taurus. Biak dra endaki beretik.
Europa’ko abelgoŕi azkarandariak dra anitz, xakinez aski Rutimeyeren lanen eskeŕ.
Eŕdenik daude bizpur lugaŕ, bida edo iruŕ endakitarik, anitz idurirekin oraiko azkarandarier, eta Rutimeyer eŕanaz dra. 
    1. Bos primigenius. –Kau izan zen etxetiartrik Suizan neolitiko denbran. Bizpur azkarandar andi, nola Frantziakuak eta Inglateŕako Prenbokea azkarandar, iduri dra anitz bos primigeniuari, izanezkuetarik. 
Bos primigenius zegon basataŕ Zesaren denbran, eta orañik eŕdeten da Txiĺinghako eiztegian. 
   2. Bos trochoceros.–Itxura kau Rutimeyeren ustian da nola primijeniuan arditxa, eta nola bos frontosusen tzonboŕa. 
       3. Bos longifrons edo brachiceros.–Endaki kau da txikin, tzonboŕa ĺabuŕ, eta azpiak me. Noŕbaitek eŕan du saŕtrik dagola Bretañan zaŕ denbretan. 
        4. Bos frontosus.–Iduri anitz du izanez, askazi lonjifronari.
      Ikastadi eginetarik ikusten dugu, Europa’ko abelgoŕiak drela bi tzonboŕetarik, bos primijeniu’tarik eta lonjifron’etarik.
      Kubier’en ustian etxetiaŕ idia xiten da bos primijeniu’tarik eta oraiko ikastetarik elkitzen dugu, azkarandar bat bakaŕik deitrik Bendeana, xitendela bos primijeniu’tarik.
      Beŕze azkarandetarik nola apaleko tokikuak, xiten dra bratxizero’tarik, eta Jurakua bos frontosus’tik.
      Neolitiko adinian andi zren abelgoŕi salduak, eŕdenez ayen ezuŕak Dinamarka’ko turberetan, eta ayen aŕtian bos urusa, Suiza’ko palafituetan eŕdeten dra bos primijeniu’tako ezur, eta ere bai tŕotxozeroko, eta Rutimeyeren ustian kuetarik xiten da Scwytz abelgoŕia. Suiza’ko eta Inglatera’ko tuŕberetan, ageŕtu dra bos frontoso ezuŕ, eta Rutimeyeren ustian abelgoŕi kuek egon zren etxiaŕtrik, saldu eginez ugalde inguruetan.
      Zezen etxetiaŕa da bizkaŕ-ezuŕduretariko, titidun leŕo, biaztapaŕdun, agoznaŕ-zale endaki, bos mueta taurus belar-xale.
      Bisulkuak, parajitadoak edo artiodaktiloak berexi zren bi saldo andietan; lemizikuan daude duenak agin betaŕekin, deitrik koŕen gatik bulodonte, eta bigaŕenian dienak aginak ilaskian eŕdi baten gisa, edo selenodonte. Lemizikuan daude txeŕiak, eta bigaŕenian agoz-naŕzaleak. Egin zen ere berze berexizio bat deitŕik, batzuk artiodactilo piltzubatdun, eta artiodactilo anitzpiltzudun.
      Orai eŕanen dugu, noizaz geroz dren aŕtiodaktiloak.
      Eŕdeten da eozenuan aŕistatu bat, deitrik anaplotherium, izanez lemiziko aŕtiodaktiloetarik, luzez txeŕi baten gisa, eŕdenez bere eginzioan txeŕitik eta agoznaŕzaletik, ustez den bien tzonboŕa.
      Gañeko eozenuan eŕdeten dra abre iduri, baiztaizke nola lemiziko agornaŕ-zaleak, izanez gazela baten luzetaŕzunetik. Europa’n daude Xiphodona eta Ditxodona, eta Ameriketan Agriotxoerusa eta Oreodona. Miozenuan bai baitaude anitz agoz-naŕzale; antilopinak ageŕtzen dra itxura txikinekin, baŕiatuz tzonbor kau gañeko miozenuari endaki kuekin, trogozero, paleoreas, paleorix, gazela, eta paleotragus.
      India’ko eta Grezia’ko miozenuan, ageŕtzen dra itxura andiagokuak nola dra: bramitheriun, sivvatheriun, helladotheriun, jirafa altzinekuak; probubalus, bison, camelus, capra, sivvalensis eta anitz yago abelgoŕi itxura. Amerikak ematen du hypertragulus, procamelus, eta planchenia. Pliozenuan ageŕtzen dra agoznaŕ-zale anitz, galduz zomait saldo, eta ageŕtuz itxura beŕi.
      Lauŕkin eluŕtean ikusten da abre batzuren galdua, batzuk gauza beŕirekin uŕaldengatik, beŕze batzuk baŕiatuz eginez itxura beŕi, emanez endaki beŕi eta azkarandaŕ.
                                        ¦Camelina.       ¦ovilos.
                                        ¦                           ¦bulalus
                                        ¦                           ¦bison.
                                        ¦Antilopina     ¦bibos.
      Anoplotherium  ¦                           ¦bos.
                                        ¦                           ¦ovis.
                                        ¦Giraffina.        ¦capra
                                        ¦Cerrina.
                                        ¦Tragulina
      Paleontologuen jakitun andien ustian, ayetan Rutimeyer eta Wilkens, xakiten da nondik baŕiatu zren abelgoŕiak, izanez Asiako egueŕditik. Itxura kau tŕukatu da kain beŕze, emanez kala luŕian ikusten dugun azkarandaŕ paŕastara.
      Aisatzeko ikaste kau, egin dra bizpur saldo, izanez obenena Wekerlinek egina, ikusiz biluan maŕguak anitz erakusten duela, eginez xiten dren salduak.
      1.        1. Eŕitar abre auts maŕgo Europa’ko goizaldekua.
      2.        2. Eŕitar abre goŕi Europa’ko goizaldekua.
      3.        3. Abre bi maŕgo beltzian ipaŕaldeko itxasotik.
      4.        4. Abre bi maŕgo goŕian, guzia beltz edo goŕi Suiza’ko edo Tiroleko.
      5.        5. Abre nabar edo auts maŕgo, Suiza’ko Tirol’eko edo Boralbergo.
      Abelgoŕien berexi obenena azkarandarietan izanen zen beren eginzioak kontu itxukiz, nola dra azkarandar brakitxura, doliko itxura, meso itxura, oŕdia abelgori azkaran berexia ezta kau aisa egiteko, zeren abelgoŕi azkarandaŕ batian erden daizke bizpur eredu, gizonan eskuan gatik, edo uŕalden gatik.
      Konengatik aisena da abelgoŕien azkarandarien berexian egitia, soŕtueŕiak eŕanez, utziz nik kemen lana ez irakurler akaitzia gatik.
      FEDERIKO GAŔALDA (2)

      _______
      (1       (1)  Autxek eŕaten die: Une ferme sans betail, est une cloche sans batail. «Boŕda bat abrerik gabe, da eskila bat mirik gabe».
      (2      (2)  Beste izkuntz batetik, Sarasaitzu’ko euskeraz ipiñia.

      “¿Zer da?” (II)

      Sarasaitzuko euskarazko pipitakiak 
      Batek bakarrik asmatu ditu 103’g. zenbakian ipiñi genituen pipitakiak, eta berekin du onezkero eskeñitako liburua. Ona alperrentzat ¿Zer da? aien erantzupenak:
      1. Allikaria. —2. Zirio paskuala. —3. Arroltzea. —4. Chunkoa. —5. Otsoa. —6. Mukia. —7 Mats zarra. —8. Laratza. —9. Gardara. —10. Orraśea. —11. Ferratara. —12. Gaztañara. —13. Librua. —14. Gerrena. —15. Idian sabela. —16. Abel gorria. —17. Beien titiak. —18. Arroltzea. —19. Gitarrara. —20. Tipulara. —21. Almiretzia. —22. Arrosadara.

      “¿Zer da?” (I)

      Sarasaitzuko euskarazko pipitakiak 
      Śakin arazi biar dut pipitaki (adivinanza) kuek guziak drela errietan bildrik, eta erraten drela neguko gabetan, jendiak biltzen drenian sukaldeko suetan inguru belladen egitra, yaguenak emazte bere murkillekin ligu edo ile irutra.
      1. —Borz aizpa, laisterka bata berzian atzian, eta sekula ez arrapatzen batak berziari. ¿Zer da?
      2. —Sortzen, batiatzen, iltzen eta ez ortzen. ¿Zer da?
      3. —Śuringo eta gorriśko da, pentsatzeko gaśtośko da. ¿Zer da?
      4. —Egun eta berregun dira, guziak uzki zuri dira. ¿Zer da?
      5. —Miña ederra lur peko, andre ederra ekiko, lope chapar ondoko. ¿Zer da?
      6. —Jende pobriak egoztendiena jende abratsek biltzendie. ¿Zer da?
      7. —Amiña char bat chośtaka batekin ipurdian. ¿Zer da?
      8. —Śilua śiluan gañan. ¿Zer da?
      9. —Errekaśta marrakaśta chakur errabiatu. ¿Zer da?
      10. —Bi aizpa beti akarrian eta sekula ez odolik egiten. ¿Zer da?
      11. —Irur gerrikorekin gizon chikin bat. ¿Zer da?
      12. —Aita belch, ama latz eta umia zuri. ¿Zer da?
      13. —Egun egun ostoari, bi zerrolez estali. ¿Zer da?
      14. —Astuan burua sartzen, eta gari bikorra ez. ¿Zer da?
      15. —Ugaldetik igaretzen, eta bustitzen ez. ¿Zer da?
      16. —Bi tuturutu, laur tatarata, iztupa moko, eta ardatza. ¿Zer da?
      17. —Lauza andi baten pean laur iturri. ¿Zer da?
      18. —Arka panparroniko, giltzi gabe deszerrajatuko. ¿Zer da?
      19. —Ardi mandika sabel gaśtigar adar. ¿Zer da?
      20. —Pechatua pechatuan gañan. ¿Zer da?
      21. —Kon kon biribi. ¿Zer da?
      22. —Atsua buru urdin, milla deabruak ermandin. ¿Zer da?
      FEDERIKO GARRALDA.

      OARRA. —Euskalerriaren alde’k igaz egin zuan batzaldian saritutako pipitakiak dira oek.
      Datorren zenbakian ipiñiko ditugu ¿Zer da? guztien erantzupenak, eta ordurako erantzupen oyek zuzen bidalduko dizkigutenai, euskerazko liburu polit bat bidalduko die EUSKAL-ESNALEA’K.